Acabo de llegar de la visita al parlamento… estoy que trino… dicen que los mejores artículos se escriben en caliente yo, si me explayara demasiado estaría firmando con antelación mi carta de renuncia al que el día de mañana podría ser mi trabajo… y no estoy por la labor, que la cosa está chuga.
Comencemos por el principio que así es más fácil. Quedé con mi compañera de clase Cris para ir las dos juntas al Parlamento. En vista de que me había levantado temprano para no llegar tarde, decidí tomarme mi tiempo en adecentarme para ir al Pleno parlamentario en condiciones. Eso incluye varias posibilidades de atuendo sobre la cama y, cómo no, peinarse. Peinarse, mi talón de Aquiles particular, sobre todo en días como hoy, con lluvia.
Una vez vestida y con el pelo liso-secador me fui en busca de Cris… cuando salí de casa aquello no era ni chispear era, más bien, un mijinear. Aun así, salí con mi paraguas y mi abrigo, que ha sido utilizado por primera vez esta mañana.
Claro, mijineaba, pero la humedad está en el ambiente… lo que se traduce en pelo encrespado en 0,2, con un melenón que nada tenía que envidiar al de Mufasa en el Rey León y con algo así como media hora de secador desperdiciada… y con esas pintas me presento yo en el Parlamento, donde, para más datos, te hacen una foto nada más entrar… mira… entre mi cara blanca a lo “niña de la curva” y mis melenas de leona a lo afro… estaba preciosa, vamos! Para colmo, luego te imprimían la foto en blanco y negro para hacerte la autorización… Por suerte para mí, la autorización había que devolverla a la salida… lo que se hace en el Parlamento se queda en el Parlamento, gracias a dios! y digo suerte porque me conozco, y sé que se la habría enseñado a todo el mundo… porque tenía guasita la foto…
Sobra decir, que a cada espejo o cristal que se topaba en mi camino dirigía una mirada con disimulo para comprobar mi estado… a cada minuto peor… por lo que decidí dejar de hacerlo y pasar el resto de la mañana viviendo en la ignorancia (hasta que he llegado a casa, me he ido flechada al espejo y he hecho, con el estropajo este que llevo en la cabeza ahora mismo, lo que buenamente he podido).
La visita en sí al edificio, breve porque nos han metido del tirón en el Pleno justo en el turno de preguntas al Presidente. El funcionamiento normal de este turno de preguntas es: la oposición pregunta el presidente contesta… que, supongo, como siempre se ha convertido en un oposición vs gobierno, gobierno vs oposición… sí se han hecho preguntas y se han dado respuestas, pero ninguna se correspondía con la otra… todo ello con insultos políticamente correctos a lo largo de las intervenciones… con eso de que son parlamentarios y que en el ejercicio de sus funciones pueden decir lo que les salga del alma (ya que lo que digan no tendrá consecuencias jurídicas), aquello es un circo…. en cierto modo me ha decepcionado un poco como ciudadana, pero como espectáculo me ha encantado!
Después del turno de preguntas salimos todos al patio y unos minutos después el Presidente de la JA nos recibía. Muy majete el hombre, pero claro, teniendo en cuenta que había cámaras de fotos y tv dando vueltas por allí, no sabría decir qué era real y qué “vender imagen”…
Tranquilos no estoy ni a favor de unos ni de otros, si llega a ser el de la oposición habría opinado igual…
En resumen… ha sido una experiencia desalentadora a la vez que divertida… un patio de colegio de niños grandes…
Voy a darme un repaso con el peine que ahora tengo clase…
Querida tía Concha: la falda era de mi madre y se la tiré ayer por la ventana porque se la llevaba para el pueblo y no le apetecía subir al piso jeje!